D-Mer: Cuando dar de mamar da tristeza.

Cuando Andrea me comentó que la lactancia iba muy bien, pero que le preocupaba una sensación muy fuerte de tristeza que la embargaba durante las tomas me pareció extraño el comentario. Después de indagar un poco más sobre el momento exacto en que experimentaba esto (sólo cuando la leche baja) durante la toma o antes de que el niño se despierte supe que se trataba de un caso de D-Mer (transtorno disfórico de eyección de leche).

Nunca había atendido a una mamá con D-Mer, una condición fisiológica y no psicológica donde la bajada de la leche durante las tomas produce un fuerte "bajonazo" de dopamina generando una sensación de tristeza, miedo, enojo en la madre durante las tomas.

Esta condición rara y poco frecuente es muy poco conocida pero se encuentra más información y apoyo a través de http://d-mer.org/.

Andrea continua amamantando a su bebé por que desea ofrecerle lo mejor y sabe que la leche materna es lo mejor. Es sicóloga de profesión por lo que aprovecha para analizar sus sentimientos y sensaciones.  A continuación comparte con nosotros un poco de su sentir.

"Ya he podido poner mejor en palabras lo que siento cuando me dan las bajadas de leche y creo que lo que mejor lo describe es que todo pierde sentido, la vida se ve sin propósito y como que nada de lo que hago o dejo de hacer en mi vida sirve para algo, es como si en esos segundos perdiera la esperanza en mi, el futuro y la vida misma… 
 
Creo que esto a la larga me va a ayudar no solo como persona sino como profesional, creo que ahora mejor que nunca he podido entender a mis pacientes, especialmente a aquellos que sufren de depresión o de grandes crisis emocionales.  Esos pocos segundos en donde siento que la vida misma no sirve para nada y que mi propia vida no tiene próposito de verdad me ha abierto los ojos a como muchas personas se sienten día a día y que no tienen el privilegio de saber que en unos segundos todo va a cambiar de perspectiva
.
 
Por el lado positivo hay tomas en donde lo he sentido en menor intensidad, hay otras en donde siento que mas bien me da peor, pero por lo menos tengo la esperanza de saber que talvez en la proxima toma me de un poco menos. Esa esperanza me ha facilitado el poder seguir, me ha renovado las fuerzas"

Confío que Andrea logrará su objetivo de continuar amamantando a Diego. Ahora está en una nueva etapa, preparándose para reincorporarse al trabajo, guardando sus "apretados de leche" en el congelador y enseñando a Diego a tomar en biberón.

Muchas mujeres con D-mer son mal diagnosticadas o calificadas de "locas" por tener sentimientos negativos en un acto de amor como es amamantar a un hijo.

No se sabe exactamente como tratar el D-Mer pero el acompañamiento y conciencia de lo que sucede, ayuda a manejarlo mejor.

De todo corazón para Andrea y otras mujeres con D-Mer les deseo una lactancia exitosa!!!

Gracias a galería de mondi por la imagen desde flicker.

4 Responses to “D-Mer: Cuando dar de mamar da tristeza.”

  1. Ingrid says:

    Desde que me bajó la leche y hasta hace como 3 semanas que Juan Ignacio ya cumplió 3 meses, cada vez que me bajaba la leche me ponía muy triste y me daba mucha ansiedad.  Me estaba costando mucho amamantarlo pero porque sabía que me iba a pegar esa sensación como una ola que le pasa a uno por encima y aunque pasa rápido igual es difícil de sobrellevar el momento.  La expectativa del momento me estaba costando mucho.  No se si será D-MER, porque no era tan fuerte como lo describe la mujer que dio el testimonio, pero es la explicación más lógica.  
    Al principio pensé que eran las hormonas post-parto, pero ¿por qué sólo en ese ratito?  Después pensé (porque yo soy muy ansiosa) que era que el bebé dependiera tanto de mi que me estaba generando esa ansiedad por tener que alimentarlo, ¿pero por qué si tenía suficiente leche?  Y luego pensé que era por tener que lidiar con la incomodidad de tanta leche, y que Juan Ignacio se medio atragantara y tener que poner mantillas de tela y lavar todo luego de cada toma, y que eso era lo que me generaba la ansiedad, ¿pero y la tristeza?  Y es que me ponía triste muy rápido y me daban fuertes ganas de llorar pero igual de rápido se me quitaban.  Y me picaba fuertemente la piel por todo el cuerpo de la ansiedad, pero igual, como una ola, viene y se va tan rápido como vino. (Le pregunté al pediatra y a mi ginecólogo si era posible que me estuviera saliendo un sarpullido por estar amamantando- pensando si ellos sabían si había algún problema de metabolismo que pudiera causar algo así, pero la verdad ninguno me dio una respuesta directa y ambos cambiaron el tema hacia cosas que están más acostumbrados a manejar). No le he dado formula a Juan  porque siento que el pecho es lo mejor para él y que se merece que yo le de lo mejor que pueda.  No sabía que lo que estaba sintiendo es una condición aparte de los "baby blues" y estaba atenta por si empeoraba la sensación de tristeza para pedir ayuda antes de que se convirtiera en una real depresión post parto.  No le dije nada a nadie porque no quería alarmarlos y porque siento que lo estaba controlando bien, además que no sabía como explicarlo aparte de decir que me estaba saliendo un sarpullido y poniéndose peor cada vez que me bajaba la leche.  Y un día nada más se quitó y hasta hoy que leí ese artículo me sonó un poco conocido.  Hice memoria y me di cuenta que desde hace 2 o 3 semanas ya no me siento así.  Si era D-MER, que bueno que se quitó y no pasó a más y que no me lo estaba imaginando. Y gracias, gracias por el artículo, porque sino se me habría olvidado y con un siguiente parto, si me daba de nuevo esa sensación de nuevo no iba a entender lo que estaba pasando.  Ahora por lo menos se que es posible que sea eso, que tiene nombre, y que no solo a mi me pasa.  Lo bueno es que no hay nada mejor que el refuerzo positivo, y el mío es la sensación de bienestar que me da cuando veo a Juan Ignacio todo grande y gordito y sano y se que es por la leche que mi cuerpo produce especialmente para él.  F

  2. Gina says:

    Yo tuve D-Mer. Apenas me entero. Para mi la lactancia fue maravillosa, a pesar de que en cada toma, cuando estaba alimentando a mi hijo, súbitamenete me sentía sola, triste y nostálgica…me empezaban a correr las lágrimas y eso era cada vez. Yo tenía el firme proposito da darle a mi hijo por lo menos un año y fué todo un reto: a los días de haber tenído a mi bebé, me dió mastitis, pero con todo y todo yo no le dí a mi hijo un año LE DI DOS AñOS !!! 24 MESES y eso fué un gran triunfo en mi vida… valió la pena cada noche y cada toma con ese sentimiento inexplicable que hasta ahora entiendo… menos mal no me di por vencida!!!! Mi hijo ahora está por cumplir los tres años y somos felices y yo me siento una mujer felíz de saber que no importa lo que cueste, podemos vencer todo!

  3. Ingrid says:

    Hola
    Gracias por compartir tu experiencia. Me gustaría saber si los síntomas del D-Mer fueron disminuyendo con el tiempo y siempre fueron tan fuertes como al principio?
    Saludos,
    Ingrid

  4. rosalba says:

    leiendo acerca de lactancia y mas encontre este tema y de inmediato me identifique lo mismo me paso al dar el pecho a mi segundo hijo esa sensacion de tristeza inexplicable y profunda me sentia como una mala madre por sentir dicha emocion lo atribui a causas hormonales o a que me estaba dando depresion posparto pero me aferre a tratar de sentirme bien y ser fuerte y actualmente amamanto felizmente a mi bebe

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